Nadia Ferrari
20/04/2020

Los feudos conservadores de EE UU aprovechan la pandemia para tratar de impedir el acceso al aborto

Ochos Estados han calificado la interrupción del embarazo como una práctica “no esencial”. Seis han perdido en los tribunales, pero Tennesee y Luisiana siguen batallando

Por Antonia Laborde, para El País

 

Texas, un bastión conservador de Estados Unidos, es uno de los ocho Estados que se han embarcado en batallas legales durante la crisis del coronavirus por tratar de prohibir que los hospitales realicen abortos, al considerar el servicio “no esencial”. Para prohibir la práctica temporalmente, argumentan que las clínicas necesitan la mayor cantidad de camas y equipamiento médico disponibles durante la pandemia. Sin embargo, también prohibieron las interrupciones de embarazo con medicamentos en casa. Tras casi tres semanas de lucha por parte de los centros abortistas tejanos, el lunes por la noche el Centro de Derechos Reproductivos y Planned Parenthood cantaron victoria después de que el Tribunal Supremo desestimara el caso.

La abogada Helene Krasnoff, vicepresidenta de litigios y política públicas de Planned Parenthood, alerta por teléfono de que los Estados republicanos han emprendido una ofensiva antiabortista sin parangón desde 1973, cuando el Supremo lo convirtió en un derecho constitucional. Los territorios más conservadores están aprovechando la crisis para establecer “restricciones innecesarias” para las mujeres que quieren abortar, cuando es algo que “no puede esperar” ya que, si se aplaza una cita, puede que después no cumpla con los plazos establecidos para poder interrumpir un embarazo. Planned Parenthood anunció esta semana la expansión de servicios de telesalud para ofrecer atención médica por teléfono o video a pacientes en la mayoría de los Estados, con el objetivo de estar en todos el país para final de mes.

Krasnoff señala que ha ganado todas las disputas legales hasta ahora, aunque Planned Parenthood no es la única organización que ha impulsado litigios. En Iowa, las partes llegaron a un acuerdo, según el cual, “la atención esencial para el aborto continúa en cumplimiento de la orden del gobernador”, explica la abogada. En Alabama, Arkansas, Ohio, Oklahoma y Texas existen órdenes judiciales que por ahora protegen “parte del acceso a la atención”, pese a que los gobernadores pugnaron por calificar los abortos como operaciones “no de emergencia”. Está pendiente lo que dictaminen los tribunales en Luisiana y Tennessee, aunque la orden de este último no se aplica al aborto en la fase que pueden realizarse con medicamentos en casa, que consiste en que la paciente debe acudir a un centro de salud la primera vez para tomarse un medicamento y el segundo, 24 horas después, lo puede ingerir en casa.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que el aborto es un servicio de salud esencial durante la pandemia. En sus comunicados ha advertido a los Gobiernos de que el derecho de las mujeres a la salud sexual y reproductiva “debe respetarse independiente del coronavirus, incluido el acceso a la anticoncepción y el aborto seguro”.

Mientras, la demanda para hacerse un aborto ha aumentado desde el inicio de la crisis del coronavirus, según una investigación de la agencia AP. Por ejemplo, en la clínica de Burkhart en Wichita, Kansas, se realizaron en marzo 252 interrupciones voluntarias del embarazo, frente a los 90 del mismo periodo el año pasado. La doctora consultada por la agencia justificó el aumento por la cantidad de mujeres que viajaron desde Texas hasta allá para interrumpir su embarazo. Este patrón se repitió en Chicago y Atlanta. Otras razones que daban los médicos para el aumento de pacientes era el temor a que ya no pudieran acceder a los servicios luego o la incertidumbre económica latente en medio del parón de las actividades por el confinamiento.

En la mayoría de los Estados los centros abortistas permanecen abiertos, lo que ha generado protestas de activistas conservadores en lugares como Texas. Frente al argumento de que los abortos podían hacer uso de camas y material médicos necesario para los enfermos con coronavirus, el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) y la Asociación Médica Estadounidense (AMA) presentaron un informe declarando la mayoría de las interrupciones del embarazo no requieren recursos hospitalarios y usan solo el equimpamiento mínimo. “Prohibir el aborto no ayudará a abordar la pandemia y en realidad aumentará el uso de los recursos y contribuirá a la propagación del virus", señalaron.

 
 
 

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